Groupie tour.

Hace una semana atrás estaba afuera de un hotel esperando lo que llegase y todo por querer ver a Paul Banks de cerca. Al final nunca pude ir a Lollapalooza, porque las entradas están cada vez más caras y mi esperanza de un sideshow se esfumó, así que se me ocurrió ir sólo a groupiar. El sábado 14 me fui directo a Santiago después del trabajo y me junté con la Virgy para hacer la hora mientras esperaba a la Fer, quien estaba en el Lollapalooza. Nos juntamos como a las 23.30 y nos quedamos en el departamento de la Gloria, su hermana mayor. Así que gracias a las tres por la compañía y el techito.

Al día siguiente nos levantamos súper temprano para ir hasta el Sheraton, donde supuestamente estaba Kasabian e Interpol. Cuando llegamos nos encontramos con el Rodrigo, a quien yo no veía hace miles de años y quien sigue igual de alto. Esperamos como dos horas y no pasó nada, así que nos atrevimos a preguntarle a los choferes de las vans si es que sabían algo. Nos dijeron que Kasabian estaba ahí y que se habían llevado a Interpol al Crown Plaza, así que nos dividimos: yo me fui al Crown Plaza con otras dos niñas que conocimos ahí y la Fer se quedó. Una vez que llegamos a ese hotel, también le preguntamos a alguien si sabía sobre Interpol; nos respondió que la van de la banda estaba ahí y me vinieron las ganas de desmayarme. Resulta que Interpol nunca estuvo ahí, así que aprendí la moraleja: los choferes y/o organizadores siempre te mentirán. Lo bueno es que no me fui con las manos vacías, porque conocí a Annie Clark, aka St. Vincent, y jamás pensé que sería tan amorosa ❤

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La abracé como dos veces, firmaba y posaba para todos. Después de la foto (en donde me veo como la mierda), le dije “Annie, you’re so pretty!” y ella me dijo “Thank you, you too!”; jamás sabrá lo mucho que me subió el ego jaja. Después firmó una bandera chilena y dijo “This is so embarrasing, ’cause I’m from Texas and when I saw this flag at the show yesterday I thought it was for Texas”, a lo que sólo respondí “Don’t worry, it could happen to anybody”, porque ¿qué onda lo parecido de nuestras banderas? En fin, después de esperar otro rato me llama la Agente M. y me dice que Interpol estuvo todo el tiempo en el Hotel Ritz y que ya se habían ido a la prueba de sonido, lo que implicaba que en una de esas no volverían al hotel. Pucha. Llamé a la Fer para avisarle y me cuenta que está en el Ritz! Y que ya se había sacado foto con Sergio Pizzorno, aww. Y que Interpol también estaba hospedando ahí. Traicionando a mis muchas ganas de volver luego a Valpo, me la jugué y decidí a ir hasta el Ritz.

Llegué allá y me quedé con la Fer y la Gloria. Al rato salió Kasabian y después de un mal rato con Ian (más pesado que la chucha), pude sacarme foto con Tom y con Sergio y los dos son tan lindos como se ven en fotos ❤

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La de Tom la guardaremos para cuidar su integridad jaja, pero la de Sergio va, porque nos vemos muy lindos a pesar de que yo juraba que había salido como el hoyo. Y él es tan alto y flaquito ❤ Después de la foto, me dijo “Gracias, chao” y pensé que me derretiría, porque le salió tan bien pronunciado para alguien que habla con ese acento inglés. Adorable. Después del encuentro con Kasabian, la Fer y la Gloria tuvieron que irse al Lollapalooza y yo tuve que quedarme con dos niñas que también estaban esperando a Interpol. Entre conversa y conversa, vimos llegar a Daniel en un taxi y aww, reencuentro entre los dos. Nos sacamos una foto y firmó mi simple cartel luego de contarle la historia, aquella famosa historia del letrero leído por Paul, el momento en que notó mi existencia y la parte en la que Daniel me entrega la uñeta. Le dije que todavía la tenía y respondió “Well, there you go”, aww. Una de las niñas se disculpó por su inglés y él le dijo “That’s okay, my Spanish is not very good either”; yo le pregunté “do you speak any other languages?” y me respondió “Yeah, I speak French”. Yo ya sabía esto oh, sólo quería que él me lo dijera jaja. La foto también se queda conmigo, porque salimos mejor en la foto que nos sacamos el 2011 jaja.

El encuentro con Daniel me dio esperanzas, ahora era más probable que el resto de la banda estuviese ahí, así que me quedé esperando, esta vez sola, muerta de hambre, cansancio y de sed. Con el paso de las horas, llegaron otras dos niñas, Katu y Temporera; don’t ask. Y también salió Brad y ooooh, qué alto y qué lindo y qué simpático. Le pregunté cómo estaba y respondió “Good, kinda sleepy. I just woke up”; eran como las seis de la tarde, aww. Le dije “that explains the coffee” que tenía en las manos y lo hice reír, aww. También me preguntó “are you coming to the show later?” y con toda la tristeza del mundo tuve que responder que no 😦 Pero le pedí que volvieran pronto y como todo músico, yo cacho que se vio obligado a decir que sí jaja. Me alegra tanto que alguien como él esté en Interpol, porque let’s face it, Carlos era el tremendo bajista, pero nunca tan buena onda.

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Se estaba haciendo tarde, pero el encuentro con Brad me dio más esperanzas todavía de ver a Paul. Y así fue. Ya a eso de las 8 y luego de ver a Kings of Leon saliendo a la rápida (Jared me saludó!), también salió todo Interpol en dirección a Lollapalooza. Vi a Sam y a Brandon de lejos y apenas salió Paul, nos acercamos a pedirle una foto. Todo fue súper rápido y apenas lo vi, como que no sentí el piso y no pesqué a nadie más. Sólo recuerdo que le pedí foto, él dijo “Bueno, pero una con las tres”, me puse a su lado, le toqué la espalda, alguien de su staff sacó la foto, le dimos las gracias y él dijo “de nada”. En menos de un minuto ya había tenido mi encuentro cercano con Paul. A pesar de lo corto, fue tan hermoso haberlo visto tan de cerca, más cerca que en el 2011 cuando quedé frenté a él en cancha. Tiene los ojos demasiado azules, ese color de piscina y como que nuestras miradas se cruzaron y ese fue el momento en que dejé de sentir el piso; nunca había sentido eso. Fue cuático. Después se volvió a despedir desde la van y me dejó más enamorada de lo que ya estaba antes. Tras el encuentro, me vine a Valpo; llegué como a las 11 a mi casa, todavía muerta de hambre, sueño, cansancio y sed, pero ya no me importaba, porque todo valió la pena.

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Nos vemos tan lindos ❤ Ahora se viene el reencuentro para poder conversar de cualquier cosa con él.

Lo que nunca me había pasado.

Venía en el segundo asiento de la micro cuando un viejo curado intentó toquetearme y fue tan evidente que ni el chofer ni los pasajeros me ayudaron. El viejo culiao se sentó al lado mío; primero me apretó contra la ventana y empezó a acercar las manos. Me paré altiro y no me dejaba salir. Cuando levanté la voz, los pasajeros cacharon, “oh mira, no la deja salir”. Y no hicieron nada. El viejo empezó a hacerse el dormido y tuve que empujarlo para poder sentarme en otra parte; después me empezó a gritar “te voy a matar, te voy a tirar del cerro pa’ abajo” y tonteras así. El chofer sólo miraba, los pasajeros también. No me pasó nada afortunadamente, pero me siento toqueteada y sucia. Qué asco no poder estar tranquila ni en una micro. Qué asco que todavía pasen cosas así y sentirte tan vulnerable. Qué ganas de acabar con el acoso callejero. Qué ganas de hasta ser como Crespita Rodríguez y sacarle la cresta a estos hueones, porque parece que sólo así aprenderán a respetar a las mujeres.

Fiesta KOE.

Ayer fui a la fiesta del trabajo, porque la empresa cumple 12 años. Después de la eterna ceremonia de premiación donde sólo reconocen a la gente de publicidad, vino la parte buena: cena elegante donde hay comida ordenada de una manera que sólo se ve en películas y el bar abierto. Un bar abierto siempre me hará feliz, pero anoche también me atreví a hacer dos cosas que siempre me han dado miedo y que luego de hacerlas también me dejaron feliz.

Primero partieron las ganas de ir al baño durante la ceremonia. No me atreví a ir sola, así que esperé hasta que la Cony también tuvo ganas de ir; después de un trago, me dije que tenía que enfrentar el miedo. Tenía muchas ganas de ir de nuevo, pero cuando estábamos ya todos instalados en la pista de baile. Sin pensarlo mucho, dije que iría al baño. Fui sola, estuve sola adentro y me sentí poderosa, aka, con perso, así que aproveché de pasar al bar y pedir un trago. Yo sola. Repito: fui al baño y pasé al bar a pedir un trago yo sola.

Y después, para coronar mis truinfos, volví a ir al baño sola unos minutos antes de que saliéramos a tomar la van. Bueno, no sin antes decir “voy al baño, no se vayan sin mí”. De todas formas fue un gran avance; sé que son cosas chicas para cualquier otra persona, pero para mí es como haber escalado el Everest, así que mini wave in celebration of me.